Muy pocas personas conocen realmente su patrimonio neto. El manejo correcto del efectivo exige una buena noción de la propia situación financiera en el presente. Para comenzar, calcule su patrimonio neto o prepare un balance general. Su patrimonio neto son sus activos menos sus pasivos. Vea nuestra Planilla de patrimonio neto.
¿Sus activos son mayores que sus pasivos? Si es así, no deje de maximizarlos. Controle, además, si tiene el tipo de deuda correcto: sin deuda en la tarjeta de crédito. ¿Sus deudas superan sus activos? Si es así, concéntrese en reducir la deuda con las actividades que encontrará más adelante en este curso.
¿Cuáles son sus hábitos de gasto? La clave para alcanzar las metas financieras es conocer los propios hábitos de gasto. Debe saber cuántos ingresos necesita mensualmente para pagar sus cuentas y mantener su nivel de vida. El modo en que gasta el dinero afecta su flujo de efectivo, lo cual es esencial al preparar el presupuesto. Prepare un estado de flujo de efectivo detallando sus gastos en nuestra Planilla de presupuesto.
Luego de completar el ejercicio de balance general y flujo de efectivo para determinar su situación actual, fíjese si desea realizar algún cambio. Identifique categorías en las que pueda gastar menos para incrementar sus ahorros e inversiones. Presupuestar hoy le ayudará a alcanzar sus metas mañana.
Complete el Informe rápido de panorama financiero para obtener respuestas.
En las próximas secciones, busque ideas para mejorar sus hábitos de gasto.
Ahora, veamos formas de ahorrar.
• ¿Este producto o servicio es esencial?
• ¿Puede arreglarse con una versión menos costosa y menos sofisticada del producto?
• ¿Usa más producto o servicio del que realmente necesita?
• ¿Compra a un precio competitivo?
• ¿Está gastando demasiado dinero en relación con su nivel de ingreso?
• ¿Cómo puede ahorrar más?
• ¿Sus actuales hábitos de gasto ponen en riesgo su futuro?
¿Cómo gasta su dinero en comparación con el estadounidense promedio? El estadounidense promedio paga el 32% de su ingreso en impuestos: federales, estatales, sobre las ventas, prediales y sobre el consumo. El área que le sigue es la vivienda y los gastos domésticos, que requieren casi un 17%. Actualmente, los ahorros se ubican en un 4%.