Los crecientes precios de la universidad para hijos o nietos dan un nuevo significado a la frase "gastos de educación superior". Incluso con becas, ayuda financiera y préstamos estudiantiles, los gastos para la educación superior pueden causar dificultades económicas en el presente y deudas que se prolongan más allá de la graduación. La planificación temprana puede ayudar a aliviar la carga financiera.
Tres fuentes básicas de fondos para la educación universitaria
Ayuda financiera
Muchas familias solicitan asistencia financiera para ayudar con las colegiaturas y gastos universitarios. Los programas de ayuda financiera pueden ayudar a reducir la diferencia entre lo que se tiene y lo que se necesita.
En primer lugar, investigar las becas disponibles le ayudará a elegir la universidad a la que podría asistir su hijo. Si su hijo o nieto tiene un historial académico o atlético sobresaliente, las becas pueden reducir el costo de la educación universitaria.
En segundo lugar, aunque las subvenciones federales son difíciles de obtener, no es necesario reembolsarlas.
Por último, los préstamos estudiantiles pueden diferir los gastos de la educación universitaria, pero deben devolverse.
Aportes del estudiante
Al planificar para la educación universitaria, considere cuánto, de haberlo, tendrá que aportar el estudiante. Si prevé que la aportación del estudiante será considerable, es importante enseñarle a ahorrar temprano y utilizar el poder de la capitalización para alcanzar las metas financieras proyectadas.
Aportes de la familia
Considere cuánto planea aportar para los gastos universitarios del estudiante. La planificación temprana puede ayudar a aliviar la carga financiera.
Independientemente de cómo decida pagar los gastos de la educación universitaria, un asesor financiero experimentado puede ayudarle a establecer su propio plan.
Una manera de establecer su programa de inversión para la educación universitaria es invertir un monto global en uno o más fondos de inversión. Es posible que desee consolidar varias cuentas de ahorros o de inversión más pequeñas en una sola cuenta para la educación de cada hijo.
Puede hacer inversiones posteriores automática y sistemáticamente desde su cuenta corriente personal. Solicite información sobre transferencias electrónicas de fondos.
Otra manera de establecer sus programas de inversión para la educación universitaria es hacer que los padres, abuelos y otros miembros de la familia o amigos aporten hasta $12,000 dólares al año ($24,000 dólares en el caso de parejas) sin incurrir en impuestos aplicados a donativos. Además, la donación puede reducir los impuestos sucesorios.
Sin embargo, no tiene que invertir un monto global considerable para poner en marcha un programa de inversión para la educación universitaria. Una de las fortalezas de este programa es que ofrece la oportunidad de crear un fondo futuro para la educación universitaria mediante inversiones modestas y sistemáticas en fondos de inversión. Realizar inversiones habitualmente le brinda la oportunidad de usar un método comprobado de inversión, conocido como promediación de costos. La promediación de costos no asegura una ganancia ni protege contra pérdidas en mercados decrecientes. Este tipo de plan supone una inversión continua, sin importar los niveles de precio fluctuantes; los inversionistas deben considerar su capacidad financiera para continuar sus compras durante períodos de niveles de precio altos y bajos.
Con la promediación de costos, se invierte un monto fijo de dinero a intervalos regulares, sin importar el precio del mercado. Esto permite adquirir más acciones cuando los precios están bajos. Al aumentar el precio de las acciones del fondo, la inversión vale más.