¡Uf! Todos los hijos ya se han ido de casa. Por fin usted y su cónyuge tendrán la casa para ustedes solos.
Entonces, ¿qué debe hacer? Pues bien, podría viajar por el mundo, si tiene el dinero. Piense en todos los gastos que tuvo como padre de uno o más niños: alimentos, ropa, educación, etc. Vuelva a calcular su presupuesto reflejando la reducción de gastos y, cuando sea posible, ahorre un porcentaje más alto de sus ganancias.
Después de revisar el presupuesto, analice nuevamente sus metas financieras. Mejor aún, ahora que tiene más tiempo libre y menos gastos familiares puede aumentar los aportes a la cuenta de jubilación, inclusive la cuenta IRA. Destine una mayor parte de los ahorros a cubrir necesidades a largo plazo.
Hay varios tipos de cuentas IRA: la tradicional, la Roth y las IRA conyugales. Ahora es el momento justo para invertir en su futura jubilación con el dinero que antes gastaba. Determine la cuenta que más le conviene: la cuenta IRA tradicional o la cuenta Roth IRA.
Empiece a pensar en las necesidades de atención a largo plazo
Asimismo, según su edad, posiblemente sea el momento de empezar a pensar en posibles necesidades de atención a largo plazo. Tenga en cuenta la posibilidad de adquirir una póliza de seguro de atención a largo plazo para cubrir sus gastos, como hospitalización prolongada o atención médica domiciliaria.
En función de eso, regule sus inversiones para que respondan a un horizonte más corto. Cuide los logros financieros que alcanzó. Es el momento de pasar de las inversiones agresivas a largo plazo con posibilidad de generar mayor rentabilidad a cambio de un mayor riesgo, a opciones más seguras que ofrezcan menos posibilidad de rentabilidad pero mayor estabilidad.