Muchos hablan de independencia financiera, pero pocos pueden lograrla. Muy pocos tienen el conocimiento suficiente como para crear un plan sólido y son lo suficientemente disciplinados como para iniciarlo y mantenerlo. Piense en el dominio de la administración de fondos que puede ayudarlo a independizarse desde el punto de vista financiero:
Administración de fondos
La planificación financiera siempre debe comenzar con la administración de fondos. Como pieza clave inicial de su plan financiero general, la administración de fondos aborda dos cuestiones primordiales: encontrar los fondos necesarios para financiar el plan y asegurarse de que su dinero se utilice para alcanzar sus metas. Piense en la administración de fondos como una oportunidad valiosa, que sin embargo a menudo se pasa por alto, para que su dinero comience a rendirle.
Hasta el menos capacitado de nosotros tiene algún tipo de sistema de administración de fondos. Los métodos pueden variar desde "Si tengo dinero en mi cuenta corriente, lo compro", hasta un plan detallado y organizado para hacer el más eficiente uso de fondos discrecionales. Un enfoque organizado proyecta el flujo de fondos netos para identificar su nivel de gastos actual y reserva los fondos disponibles para inversión.
Antes de comenzar cualquier aspecto de la planificación financiera, establezca metas. La fijación de metas es un punto de partida esencial de cualquier plan financiero sólido; permite tener rumbo y dirección.
Las metas de cada área crítica de un plan financiero puede superponerse dado a que las áreas de un plan con frecuencia se interrelacionan. Por ejemplo, la planificación de la jubilación también implica planificación de inversiones y administración de fondos. Los objetivos de administración de fondos son los puntos de partida que intentan conseguir el logro de metas financieras más amplias y de largo plazo.
Los objetivos de administración de fondos deben ser realistas y alcanzables, no castillos en el aire, y deben especificar cómo encontrar el dinero necesario para financiar sus metas. También deben ser específicos: ¿Cuánto ahorrará para lograr una meta particular (por ejemplo, al disminuir los gastos de entretenimiento y recreación en $75 por mes)? ¿Cómo se asegurará de que ahorra antes de gastar (por ejemplo, al aprovechar un plan deducible de impuestos de un empleador)?
Defina sus metas y luego enumérelas en orden de importancia para usted. Si tiene recursos limitados, el establecimiento de prioridades ayuda a asegurar que las metas más importantes se cumplan primero.
Por lo general, las familias siguen uno de tres planes de administración de fondos:
• El método "sentirse bien" — Se da poco o nada de consideración a las necesidades futuras. Sólo se trata de vivir el presente y se gastan todos los fondos disponibles.
• El método "ojos que no ven, corazón que no siente" — Se piensa un poco en el futuro al reservar los fondos cuando se reciben, pero se consumen según sea necesario.
• El método "organizado" — Se desarrolla un plan específico basado en el gasto histórico, a fin de hacer el más eficiente uso de todos los fondos.
Las justificaciones que la gente da para no desarrollar un plan de administración de fondos incluyen que no tienen capital suficiente que amerite un plan de administración de fondos, la creencia de que las finanzas ya están en orden, la falta de resolución y el negarse a contemplar el futuro.
La falta de desarrollo de un método organizado para la administración de fondos puede ocasionar problemas financieros evitables, tales como:
• Pago excesivo de impuestos sobre la renta
• Exposición a riesgos financieros innecesarios
• Dependencia del Seguro Social únicamente para los ingresos de jubilación
• Deuda insuperable
• Imposibilidad de pagar la educación universitaria de los hijos
Además, la planificación organizada constituye la base para contar con un presupuesto efectivo para gastos especiales, tales como la educación de un hijo, deudas personales e impuestos sobre la renta. Un plan de administración de fondos eficaz también le ayudará a elegir la mejor manera de satisfacer las necesidades de gastos a corto plazo y las metas financieras a largo plazo.