El primer empleo puede ser una etapa emocionante y llena de desafíos. Finalmente, después de años de escuela y preparación, ha comenzado a ganarse la vida por sus propios medios.
Muchas de las personas que comienzan a trabajar se concentran en las necesidades actuales y en gastos tales como vivienda, transporte, comida y ropa. Como sienten que el tiempo y la juventud están a su favor, a menudo dejan de lado la inversión para el futuro. Pero no existe mejor momento para comenzar los ahorros de jubilación que cuando se empieza a trabajar.
Con tiempo a favor, se puede crear una reserva de ahorros con pequeñas inversiones en forma regular. La inversión tiene más tiempo para crecer y superar los bajones económicos. Hay menos obligaciones que exijan una buena parte del salario, como la hipoteca, los hijos, etc. Por consiguiente, puede destinarse una mayor parte del ingreso al ahorro.
Invertir desde muy joven maximiza los ahorros para la jubilación
Por ejemplo, durante cinco años, un inversionista de 25 años aporta mensualmente $267 antes de deducir impuestos a un plan de jubilación con ventaja fiscal patrocinado por el empleador. Supongamos que su inversión le reditúa una ganancia del 8% anual. A los 65 años y medio, su inversión de $12,000 sumaría más de $300,000.
Sin embargo, si esa persona no comienza a ahorrar hasta los 35 años, deberá realizar los mismos aportes mensuales durante 15 años para alcanzar un aporte total de $26,000 y así llegar a la meta de $300,000.
Asimismo, un inversor de 45 años debería aportar $65,800 para alcanzar la suma de $300,000 y no llegaría a esa meta sino hasta después de los 72 años. Demorarse tiene un precio muy alto.
Este ejemplo es hipotético, no refleja la rentabilidad de ninguna inversión específica ni garantiza futuras ganancias. Los honorarios y cargos, si corresponden, no están incluidos, y podrían reducir los resultados exhibidos. En el momento de retirar el dinero, se pagan los impuestos sobre la renta. Es posible que se apliquen restricciones federales y multas fiscales si se retira el dinero antes de término.
¿Qué debe hacer cuando esté listo para comenzar a ahorrar para la jubilación?
Ya se adaptó y se siente cómodo en su primer empleo, y está convencido de que necesita empezar a ahorrar cuanto antes. ¿Qué debe hacer?
Comience por determinar un presupuesto personal. Calcule cuánto dinero precisará para cubrir las necesidades básicas de vivienda, alimentación, ropa, atención médica y transporte. No olvide incluir los gastos optativos, como entretenimiento y vacaciones. Luego calcule una cantidad cómoda que pueda ahorrar mensualmente para emergencias y jubilación: cuanto más dinero ahorre, mejor.
Además, analice su salario y los beneficios impositivos de ahorrar con un plan de jubilación con ventajas fiscales o pago diferido de impuestos. Averigüe si su empleador ofrece un plan de ahorro para la jubilación. Apenas reúna los requisitos, inscríbase en un plan 401(k), 403(b), 457(b) u otro plan con ventajas fiscales.
Luego de inscribirse, aporte regularmente y aumente sus aportes en forma proporcional al aumento de sus ingresos. Cuando sea posible, aporte al plan de jubilación patrocinado por el empleador mediante descuentos de sueldo. Eso no sólo le permitirá invertir un importe predeterminado automáticamente en su cuenta, sino también reducir los impuestos sobre la renta.
Analice con frecuencia su plan de ahorro para la jubilación. Asegúrese de que esté funcionando bien para alcanzar sus metas financieras y de ahorro.