Los fondos de inversión de acciones o títulos pueden ser apropiados para inversionistas que:
• Desean beneficiarse con el crecimiento comercial de un cierto número de compañías
• Buscan crecimiento de capital a largo plazo (por lo menos cinco años)
• Tienen alta tolerancia al riesgo
Tipos principales de fondos de acciones
Fondos de crecimiento agresivo: Se concentran en las acciones ordinarias de compañías de baja capitalización con potencial de aumento de capital.
Fondos de títulos del mercado emergente: Invierten primordialmente en títulos de compañías radicadas en regiones del mundo en vías de desarrollo.
Fondos de títulos globales: Se concentran primordialmente en acciones ordinarias de todo el mundo, incluidos las de compañías estadounidenses.
Fondos de crecimiento e ingresos: Combinan crecimiento de capital a largo plazo con ingresos estables provenientes de dividendos. Invierten primordialmente en acciones ordinarias de compañías con posibilidad de ofrecer dividendos y crecimiento de las ganancias.
Fondos de crecimiento: Adquieren primordialmente acciones ordinarias de compañías que reinvierten sus ganancias en expansión, adquisiciones y/o investigación y desarrollo, con posibilidad de obtener una revalorización del capital en lugar de generar un flujo de dividendos.
Fondos de dividendos: Buscan obtener ingresos invirtiendo primordialmente en acciones ordinarias de compañías con dividendos constantes.
Fondos de títulos internacionales: Asignan por lo menos dos tercios de su cartera a acciones ordinarias de compañías ubicadas fuera de los Estados Unidos.
Fondos de títulos regionales: Invierten en acciones ordinarias de compañías radicadas en una región específica del mundo, como Europa, Latinoamérica, la región o países del Pacífico.
Fondos de títulos sectoriales: Apuntan a la revalorización del capital invirtiendo en compañías de industrias relacionadas, como servicios financieros, atención médica, recursos naturales, tecnología o servicios públicos.